Emotivo reencuentro de padres e hijos

Los Angeles.- Para algunos padres e hijos pasaron hasta 22 años sin verse, para otros 20, 18, 16 o menos… Pero el momento del reencuentro familiar fue igual para todos. 

De inicio no hubo palabras, las lágrimas, los sollozos, los abrazos y las risas nerviosas que pasaron a ser de felicidad predominaron en un salón elegantemente decorado que fue testigo de esos sentimientos encontrados que contagiaron a todos los presentes.

Fue el evento que hizo posible Fuerza Femenina Mexiquense (FFM) y Unidos por Almoloya, que junto con autoridades del Estado de Mexico, grupos sin fines de lucro y voluntarios, lograron reunir con sus hijos a 68 adultos mayores de 60 años que tenían décadas sin verse debido a la falta de un estatus migratorio regularizado.

Los afortunados recibieron un visa especial con permiso para permanecer en suelo estadounidense por 20 días.

Los sentimientos estuvieron a flor de piel.

Luego de 12 horas de viaje, los padres esperaron unos 40 minutos mas sentados mientras los organizadores y representantes de las autoridades emitían mensajes de agradecimientos y recomendaciones.

Lo único que los separaba de sus hijos ya no era una frontera, sino un manto que dividía el gran salón para hacer todavía más emocionante el momento.

Pero eso ya no era lo que interesaba a las familias. Esos últimos instantes sin verse ni tocarse eran desesperantes.

Afortunadamente quienes se adueñaron del micrófono para ofrecer mensajes se percataron de esa desesperación y finalmente pidieron que retiraran las sillas y bajaran la manta.

A partir de ese momento afloraron los sentimientos encontrados. Padres e hijos se fundieron en abrazos y no pudieron contener los llantos.

Con esa misma emoción, muchos de las personas mayores que viajaron estrecharon a sus nietos, esos nietos que las políticas migratorias no les permitian conocer.

‘Un sueño hecho realidad’

Para la familia Bernabé compara el reencuentro con un sueño hecho realidad.

“Estoy bien, bien contento, bien feliz de volver a abrazar a mi hijo que no veía desde hace como 18 años”, expresó Faustino Bernabé entre sollozos y aferrado a su descendiente. “Es como si el sueño de mi esposa y el mío se hiciera realidad”.

Por su parte, su hijo Sergio, también con el rostro llenos de lágrimas dijo que esta en deuda con sus padres en muchos aspectos, pero sobre todo, en amor.

“Por eso los voy a apapachar mucho. Estos 20 días serán de puros apapachos. Los consentiré, los llevaré a pasear y los llevaré a comer lo que quieran, pero sobre todo, les daré muchos, muchos besos y abrazos”, comentó llorando.

‘Volver a abrazar a mi hijo es mi mejor regalo’

Juana Segura también tuvo la fortuna de viajar con este grupo para encontrarse con su hijo Armando Cortés, sus nietos, hermanas y sobrinos.

“Estoy muy contenta y agradecida con este momento y con quienes lo hicieron posible. Volver a abrazar a mi hijo es mi mejor regalo. Lo extrañé mucho. No lo ví ni lo estreché por más de 20 años y ahora lo tengo aquí con toda su familia. Estoy feliz”, dijo rodeada de su familia.

“La voy a gozar al máximo”, expresó su hijo Armando.

‘Lloramos de alegría’

Mientras esperaba volver a ver a sus tres hijos, Cirila Fuentes compartió que sufrió mucho por la ausencia de sus hijos, pero que al mismo tiempo comprendía que la separación era parte de la vida.

“Tengo más de 20 años de no verlos. Desde que se vinieron para este país no regresaron al pueblo y mi esposo y yo los echamos mucho de menos. Ahorita estamos muy emocionados. Cuando nos dijeron que íbamos a venir a verlos, lloramos de alegría, no creíamos, pero mira, aquí estamos esperando verlos, ellos están del otro lado de la manta y ya puedo sentirlos”, comentó emocionada.