Reunidos en la hermandad racial de la Guelaguetza

* Las ocho regiones de Oaxaca muestran su cultura en el marco del Lunes del Cerro.

De nueva cuenta en este 2019, los integrantes de las delegaciones de las ocho regiones del Estado de Oaxaca,  se congregaron en lo que antes se llamaba la Rotonda de la Azucena y que ahora es el auditorio Guelaguetza, para realizar el primer Lunes del Cerro.

Como cada año durante el hermanamiento de las ocho regiones del estado intercambiaron sus danzas, costumbres, tradiciones y presentes propios de las diferentes poblaciones de este bello estado, desde manzanas “criollas”, piñas, pan de panela o piñoncillo hasta el infaltable mezcal, que contrario a la costumbre no se permitió compartir dentro del auditorio Guelaguetza.


Faldas multicolores, huaraches de diferentes formas y hasta calzones de manta de diferente diseño se notaron en los bailarines asistentes, quienes previamente habían sido seleccionados, primero en su comunidad y posteriormente por el comité de autenticidad, que según dijeron hicieron un estudio cuidadoso para que los grupos se apegaran casi a la perfección a las tradiciones de los pueblos originarios. 

Miles de gargantas corearon muchas de las canciones que ya se saben propias de la costa o la mixteca o del istmo, y que cada año motivan hasta las lágrimas a los asistentes que se contagian de esa algarabía y no importa si son locales o extranjeros, lo que importa es disfrutar la fiesta.


La Guelaguetza, del zapoteco guendalizaa, (cooperar) forma parte de las celebraciones que originalmente se dedicaban a la virgen del Carmen, razón por la que se celebraban los dos lunes más cercanos a la Festividad católica que tiene lugar el 16 de julio, también se le conoce como los Lunes del Cerro, puesto que el corazón de esta festividad es el cerro del Fortín desde donde se puede contemplar todo el valle de Oaxaca.


Según registros históricos en esta celebración participan las delegaciones representativas de las ocho regiones del estado,  la costa, ( solo en Guerrero se le llama costa chica), la cañada, el papaloapan,la mixteca, sierra sur, sierra norte, valles centrales, e istmo.

La fiesta comenzó desde el día sábado con la comida de la hermandad que fue presidida por el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, y por la tarde el desfile de las diferentes delegaciones donde sin hubo mezcal para atenuar el cansancio, pero además “para evitar enfermarse” por el torrencial aguacero que cayó previo al desfile, como desde hace muchos años no ocurría

Las más de 50 delegaciones representativas de los pueblos que este día se presentaron, fueron distribuidos de forma que no se repitieran en sus presentaciones y que estuvieran presentes con sus bailes tradicionales, desde la primer ofrenda este lunes con la primera edición de los lunes del cerro, que ahora son cuatro, dos por día, por la mañana y por la tarde, arreglo que se hizo recientemente para aprovechar la derrama económica de los paseantes.


Durante la mañana del primer lunes del cerro se presentaron las delegaciones de Chalcatongo de Hidalgo, con su danza de los chilolos, una danza que evolucionó con el tiempo como danza de protesta en contra de los españoles, ridiculizando  a los hombres blancos y barbados, danza que en la actualidad se realiza en la época del carnaval.


Se presentó la Villa de Sola de Vega con su fiesta soltera, bailando el jarabe de la rosa acompañados del mezcal Tobala típico de esta región, además de interpretar y bailar las chilenas como el toro rabón, la margarita, el zopilote, arrincónamela, y la chilena tradicional, Sola de Vega. Participaron también, Huautla de Jiménez de la región de la cañada, la Heroica ciudad de Tlaxiaco de la mixteca, Santa María Tlahuitoltepec de la sierra mixe, la villa de Zaachila en los valles centrales, san Pedro Pochutla de la región de la costa, con su boda pochutleca, delegación encabezada por la presidenta municipal Saymi Pineda Velasco, San Juan bautista Tuxtepec, con el bailable de la flor de piña emocionaron a los asistentes con su coreografía bien estilizada.


San Pedro Comitancillo de la región del istmo de Tehuantepec presentó una ceremonia religiosa llamada la bajada de la flor de la montaña en honor a San Pedro mártir, lo que  fue duramente criticada por algunas visitantes como falto de colorido además que algunos comunicadores pusieron en duda la selección por parte del comité de autenticidad. 


Otra suerte diferente corrió la delegación de Ocotlán de Morelos con la presentación de la llevada del guajolote, ceremonia que se realiza el viernes anterior al domingo en que se celebra la boda por parte de la familia  del novio a la familia de la novia, haciendo hincapié que los presentes o regalos se cuentan, y se espera que estén completos porque de lo contrario si no van completos es posible que la novia no sea dada en matrimonio, lo que arrancó aplausos y risas de los presentes.

La delegación de Putla de Guerrero presentó su carnaval putleco con sus sones y chilenas, pero lo que desató un murmullo de contrariedad fue la presentación de la delegación de Chicapa de Castro, quienes presentaron “el rapto” y la llevada del baúl, que es una recreación de como el novio convence a la novia de fugarse a  vivir con él fingiendo un rapto, posteriormente se efectúa la boda donde se realiza el tradicional ” mediu xhiga” ó Són de la cooperación, ejecutándose el baile y la fiesta para hermanar a dos familias que bailan al son de ” la chicapeña” melodía compuesta para este tipo de celebraciones y además de la cumbia “A Chicapa” con la que continúan la fiesta.

Más  de 10 mil  asistentes se dieron cita en esta fiesta llena de colorido y folclor, la mayoría turistas nacionales, muchos de ellos asiduos visitantes a la capital oaxaqueña, que al final de la presentación se llevaron los obsequios que generalmente son lanzados por los bailarines al final de cada presentación.

Durante el primer Lunes del Cerro.
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