Cientos de familias angelinas recibieron pavos

• Para celebrar con su familia el Día de Acción de Gracias, una de las tradiciones más importantes de este país de inmigrantes.

Los Ángeles, Cal.- Cientos de familias del Este de Los Ángeles salieron contentas y alegres con pavos regalados por la fundación Oscar de la Hoya el pasado sábado 24 de noviembre en la escuela preparatoria charter que lleva el nombre del reconocido pugilista mexicoamericano.

Familias inmigrantes mexicanas y centroamericanas recibieron los pavos en la que fue la 23 entrega anual de esta tradición que implantó el boxeador de origen mexicano en esta área Angelina, previo a la celebración del Día de Acción de Gracias.

Esta fiesta nacional, es un día de observancia para los Estados Unidos, que recuerda la ayuda que los nativos americanos les brindaron a los inmigrantes recién llegados de Europa que en ese tiempo sufrieron de hambre.

Y aunque el tiempo ha pasado, aún muchas familias angelinas, por diversos motivos, no tienen los recursos para poder tener una cena de acción de gracias digna o al menos una cena, así lo expresaron familias humildes que recorrieron su pavo con gran entusiasmo como la de la señora Juana Flores de 76 años y residente del área.

Flores inmigrante de México dijo que lleva seis años recibiendo un pavo donado por Oscar de la Hoya a quien dijo querer mucho y siempre pedir por él.

“Lo queremos mucho, que Dios lo cuide para que nos siga dando siempre, porque esta es una muy buena acción y nos sentimos alegres y a gusto cada año con su regalo”, comentó la mujer, quien a pesar de su alegría, lamentó no haberlo saludado personalmente, ante la ausencia del famoso boxeador y promotor en el evento anual.

Juana Flores recibiendo su pavo de manos del boxeador Aaron Mckenna alias “el silenciador” .

La inmigrante mexicana, quien reside desde 1984 en el Este de Los Ángeles, comentó que la comunidad está muy agradecida con las donaciones, porque gracias a eso su familia de 8 integrantes se reunirán para la cena de Acción de Gracias.

“Es agradable estar con la familia; que Dios nos concede pasar este día unidos y darle gracias, siempre, por todo, porque ahorita estamos sufriendo”, dijo la mujer refiriéndose a las políticas antiinmigrantes del gobierno federal.

“Ningún presidente nos había hecho lo que este presidente nos ha hecho, ojalá y pronto haya otro presidente”, señaló luego de salir de la escuela de regreso a su casa, con la alegría de llevar en una bolsa su ansiado pavo.

Igualmente con esa misma alegría salió la familia Jiménez originaria de Guatemala quien manifestó que es una gran ayuda recibir un pavo para las personas de bajos recursos como lo son ellos quienes por su edad, en ocasiones, ya no pueden trabajar.

“Le agradecemos (a Oscar de la Hoya) el apoyo a la comunidad”, dijo la familia quien contenta salió junto a otros vecinos con sus pavos, bolsas de frijol, arroz, tortillas y jugos.

Desde 1995 Oscar De La Hoya instauró su fundación que lleva su nombre para ayuda a mejorar la calidad de vida en su ciudad natal del Este de Los Ángeles empezando con la entrega de pavos, luego con la creación de escuela “Oscar De La Hoya Ánimo Charter High School”, el centro de cáncer “Cecilia Gonzales De La Hoya Cancer Center” y la unidad de cuidados neonatales “Oscar De La Hoya Labor and Delivery Center and Neonatal Intensive Care Unit” (ambos ubicados en el hospital White Memorial en Los Ángeles), además de varios programas extracurriculares que promueven vidas positivas y protegen a los jóvenes de las circunstancias de vivir en comunidades desfavorables.

Jóvenes Boxeadores entregan los pavos

En ausencia del De la Hoya, un grupo de jóvenes boxeadores, quienes pertenecen a la promotora Golden Boy, hicieron el reparto de los cientos de pavos.

Entre ellos figuraban los hermanos González, Joet de 26 y Jousce de 24, ambos de origen mexicano y nacidos en Glendora, California.  

“Estamos contentos de estar aquí repartiendo el pavo. Para nosotros en la fiesta (de Acción de Gracias) lo más importante es estar con la familia. Todos juntos, recordando que nosotros como familia sí teníamos algo que comer, porque muchos no lo tienen”,  argumentó el más grande de los hermanos.

En tanto que el más chico dijo “tenemos que dar de regreso a la gente que lo necesita, a la comunidad, porque hay gente que realmente no tiene y se siente bonito dar”.

Los boxeadores dijeron romperían la dieta para el día festivo con el pavo, un lomo de carne de res, jamón y otros alimentos clásicos de la cena.

“Nos la vamos a pasar comiendo con la familia y luego nos vamos a ir de compras en el viernes negro”, comentaron emocionados los boxeadores quienes compiten en la categoría de peso pluma (126 libras).

Los jóvenes dijeron que empezaron su amor por el boxeo desde pequeños, a los 8 años Jouse, y 10 Joet, impulsados por sus padres inmigrantes del estado mexicano de Guadalajara, Jalisco.

Joet dijo que en su última pelea, por el título mundial, no le fue como lo esperaba, pero que tiene un gran equipo, un buen promotor con Oscar de la Hoya y el apoyo de su familia. “Se que para el próximo año va a venir otra pelea y sé que voy a ganar”, afirmó.

Por su parte su hermano Jouse dijo “a mi me va muy bien. Estoy invicto. Llevo 10-0 y un empate y quiero seguir peleando más”.

Al final los hermanos dieron las gracias a la comunidad por su apoyo, deseándoles un buen día de Acción de Gracias y recibiendo la bendición de Dios.

Otros boxeadores estuvieron también con los hermanos Gonzalez, repartiendo pavos, como el irlandés Aaron Mckenna alias “el silenciador” quien es considerado todo un prodigio del boxeo.

Haciendo fila para recibir su pavo.
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