Piden humanizar e implementar servicios de salud mental y rehabilitación en prisiones

Por: Nora Estrada/Kiosko Magazine

Los Ángeles.- Debido a los supuestos actos de discriminación y de corrupción que se vive en las prisiones, decenas de líderes de organizaciones latinas y afroamericanas exigieron una reforma en las cárceles del Condado de Los Ángeles.

Con una manifestación a la entrada de la Iglesia de Nuestra Señora Reina de Los Angeles, en el downtown de esta ciudad el miércoles 22 de enero, los manifestantes promovieron el voto para la Medida R que estará en las boletas de las próximas elecciones primarias del 3 de marzo.

La Medida R propone que se invierta en tratamientos de salud mental y rehabilitación, que el Condado redirija los ahorros al reducir la población carcelaria para prioridades públicas como tratamiento de drogas, vivienda y ayuda de salud mental y que se de poder de citación a la Comisión de Supervisión Civil del departamento del Sheriff para investigar las malas conductas de forma independiente.

Entre las organizaciones participantes estuvieron  el Consejo de Federaciones Mexicanas (COFEM), Anahuak Youth Sports Association, Federación Michoacana de Los Ángeles, Federación Duranguense USA, Shields for Families y Black Likes Matter.

Discriminación y corrupción

Francisco Moreno, representante de COFEM, dijo que se necesita un comité independiente en el sistema carcelario.

“Lo que estamos pidiendo es que la Medida R, que contempla un comité independiente en el sistema carcelario, porque los sheriff (aguaciles) son juez y parte en el encarcelamiento de personas”, manifestó, “independientemente si por cuestiones de inmigración, de DUI, o de violencia doméstica, por cualquier motivo, revuelven a los internos , ya sea un criminal, ya sea un asesino, ya sea una persona que simplemente golpeo a otra persona, y los mezclan en prisión, y eso no nos gusta”.

Moreno dijo que hay cientos de personas que siguen en prisión simplemente porque representa un gran negocio.

“Las cárceles en Estados Unidos es un negocio, principalmente porque hay cárceles privadas, entonces el gobierno les paga a estas cárceles como hotel y les pagan por todos los días que tengan ahí a un interno que ni siquiera han recibido una condena o simplemente están detenidos por su falta de estatus migratorio y sus familias no tienen dinero para sacarlos bajo fianza y los retienen indefinidamente, y mientras sigan ahí, siguen cobrando, cobrando y cobrando”, comentó.

Dijo que muchos latinos o afroamericanos que han sido arrestados por delitos leves desgraciadamente salen peor debido a que son destinados a prisiones donde los mezclan con criminales.

“Con esta Medida R queremos reformar el sistema penitenciario para que haya transparencia, para que haya un tipo censo que nos digan quiénes están, por qué están ahí y por cuánto tiempo”, dijo. “Queremos que esto no sea como algo obscuro, queremos que haya un recuento y que sea público”.

Por su parte, Catherine Lozano, de Shields for Families, dijo que el votar sí a la Medida R es proporcionar programas que benefician e impactan la vida de los internos.

“Hemos visto que muchas personas que salen de la cárcel vuelven a caer en los mismos errores porque no reciben ayuda para superar y sobrevivir dignamente fuera de prisión, desgraciadamente hay muchas mujeres que van a la cárcel por diferentes delitos y pierden la custodia de sus hijos, y salen y no saben qué hacer. No tienen información necesaria para rehabilitarse”, dijo.