Mil 700 personas sin hogar en proyecto “llave segura”

* Las personas tienen 3 veces comida y servicios médicos
* Se estima que hay en el condado 59 mil personas sin hogar en el condado de LA

Los Ángeles, Cal.- Mientras que la planificación de recuperación de COVID-19 del Condado de Los Ángeles continua, el Departamento de Salud Pública informó que en el condado hay 59 mil desamparados, mucho de los cuales con condiciones médicas que no tienen un lugar seguro para aislarse y disminuir su riesgo de contagio del covid-19.

Pero con el proyecto llave segura (Roomkey) que están implementado, mil 700 de ellos que cumplen con los criterios de personas vulnerables están alojados en hoteles y moteles, informó la Doctora Silvia Prieto de Salud Pública del Condado Angelino. 

Explicaron que dichas acciones ayudarán a aplanar la curva y reducir o retrasar la contaminación por la pandemia. Por eso tenemos que albergar a más desamparados posibles. Este proyecto es diferente a darle solo atención médica, se les da las tres comidas al día y se les brinda los servicios de.

En cuanto a prevención se les hace la prueba antes de entrar al hotel, se establecen los protocolos y si alguno muestra sintomas por Covid-19 se les manda a otro lugar para su tratamiento. Cuando están en el hotel reciben educación de salud, distanciamiento físico y solo pueden salir de su habitación para servicios básicos.

Los mayores de 65 o con problemas médicos o sistema débil, ellos reciben atención y revisión diaria, explicó Prieto.

Todos compartimos el objetivo y la responsabilidad de contener la propagación de la pandemia de coronavirus. Project RoomKey es un esfuerzo colaborativo del Estado de California, el Condado de Los Ángeles y la Autoridad de Servicios para Indigentes de Los Ángeles para proporcionar habitaciones de hotel y motel a personas vulnerables que están sin hogar y que corren un alto riesgo de contraer COVID-19. 

Project RoomKey les proporciona una manera de permanecer adentro para protegerse y prevenir la propagación del virus mortal en nuestras comunidades, sin importar su estado migratorio.

A través de Project RoomKey, las habitaciones de hotel brindan alojamiento temporal a personas que no tienen hogar y que no son COVID-19 positivas o sintomáticas, pero que son vulnerables a complicaciones si se infectan con COVID-19. 

Para participar en Project RoomKey, las personas deben ser mayores de 65 años o tener condiciones médicas subyacentes o estar médicamente comprometidas. Este grupo de personas es significativamente más propenso a necesitar hospitalización y requerir cuidados críticos si está infectado con COVID-19. Para participar en Project RoomKey, las personas deben ser referidas al programa por un proveedor de servicios para personas sin hogar o por la policía.

Sobre el proceso de apertura los funcionarios públicos explicaron que el proceso tiene que ser bien pensado porque no es un regreso a la normalidad debido a que todavía hay infecciones y estamos en medio de la pandemia.

Tiene que ser una apertura segura todo lo posible para los clientes y negocios, apuntaron al comentar que quieren dar asesoría técnica a los negocios y los micro-negocios que son los que los inmigrantes en su mayoría tienen.

Los inmigrantes dijeron comprenden la mitad de los negocios pequeños. “Ellos están entretejidos con la comunidad por eso queremos que ellos protejan su salud, la de sus clientes y empleados”.

Desde el pasado viernes 8 de mayo los floristas, algunos minoristas, los concesionarios de automóviles, los campos de golf y los senderos comenzaron su reapertura.

 “Se deben observar los protocolos de distanciamiento físico y control de infecciones. Se deben usar máscaras faciales de tela. En estos días de la semana, se levantaron otras restricciones para incluir a otros minoristas, fabricantes y otras instalaciones recreativas. Las siguientes tres etapas incluyen el potencial escalonado en la apertura de negocios de alto riesgo como salas de cine, escuelas, colegios y universidades, seguido de convenciones y eventos para espectadores, para finalmente normalizar las operaciones.

Hasta que se llegue a la etapa final, etapa cinco, las órdenes y directivas de los oficiales de salud continuarán asegurando que reduzcamos la propagación de COVID-19 y evitemos un aumento de los casos de COVID-19 en los centros de salud. El distanciamiento físico, el uso de cubiertas faciales de tela, el lavado frecuente de manos, el autoaislamiento y la cuarentena continuarán siendo muy importantes en el futuro previsible. Las personas con condiciones de salud subyacentes seguirán teniendo un mayor riesgo de contraer enfermedades graves por COVID-19, por lo que seguirá siendo muy importante que las personas vulnerables se queden en casa tanto como sea posible”.

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