Miles de inquilinos se enfrentan al peligro de ser desalojados

Los Ángeles, Cal.- Derivado de la pandemia y a consecuencia de no tener dinero si quiera para el alquiler de su vivienda, miles de inquilinos están a punto de ser golpeados por los desalojos, mientras más urgente se hace tener un lugar seguro para no ser parte de las crecidas estadísticas de infectados con Covid-19 en el país.

Y aunque en algunos estados como California o en condados como el angelino están protegidos temporalmente por una moratoria en desalojos, la hora se acerca para terminar esa moratoria. Tal es el caso de Los Ángeles que termina el 31 de Julio de 2020, a pesar de la extensión hecha por los supervisores del condado el pasado 23 de junio a la moratoria que inició en el pasado mes de marzo.

Según el condado angelino cada día 227 personas se quedan sin hogar, mientras que solo podían colocar a 207 personas que carecían de refugio en una vivienda.

“Dos tercios de los adultos sin refugio que experimentaron la falta de vivienda no tenían hogar por primera vez el año pasado, y el 59 por ciento de ellos citó las dificultades económicas como la causa”, revela el condado.

A nivel nacional cerca de 24 millones de estadounidenses podrían ser desalojados de sus viviendas a finales de agosto, informó Emily Benfer de la Clínica de Justicia de Salud de la Escuela de Derecho de Walke Forest quien señaló también que 15 millones de inquilinos viven en hogares afectados por la pérdida de trabajo o por la caída de sus ingresos derivados de la pandemia.

Emily Benfer.

Durante una teleconferencia organizada por Ethnic Media Services el pasado 17 de julio, Benfer dijo que mientras el 61% de los hispanos y el 44% de los afroamericanos viven alquilando, el impacto en los blancos es del 38%.

Además dijo que al menos el 75% de las familias de color no tenían fondos de emergencia para cubrir gastos por un promedio de tres meses, mientras que el 53% de las familias blancas sí lo tenían.

Menos de la mitad de los estados tienen alguna política de moratoria de desalojos, entre ellos Florida, Misssisipi, Texas, entre otros.

Aparte del peligro por desalojo miles de inquilinos se enfrentan a problemas como acceso a tecnología, la barrera del lenguaje, bajo crédito, que finalmente afecta sus estados emocionales como depresión.

En California y en Los Ángeles las comunidades se han manifestado contra la crisis de vivienda y a favor del control de rentas, mientras que a nivel nacional se dieron a finales de abril protestas pidiendo al gobierno congelar el pago de las rentas.

Lo cierto es que 17 millones de inquilinos en California no podrán pagar la renta al final de la moratoria, dijo Benfer quien se preguntó si los gobiernos estatales y federales impartirán justicia.

Ante esto el legislador Kuman Barve de la Cámara de Delegados del estado de Maryland dijo que aunque es una situación muy fea a la que se está viviendo, hay muchos negocios a los que se les está facilitando de ayudas para pagar sus rentas y evitar los desalojos.

Y dijo que en noviembre (fecha electoral) habrá una nueva política que marcará la nueva dirección. Antes, Barve dijo que se ha expendido mucho dinero para ayudar al pago de renta por lo que se tiene que hacer es una solución permanente para la gente sea indocumentada o no.

El estado de Maryland, comentó Barve tienen una moratoria de renta por Covid-19 y han establecido programas de asistencia para los que rentan y califican.

La doctora Margot Kushel de la División de Medicina Interna en el Hospital General en San Francisco dijo que las familias de color son las verdaderas víctimas porque se han visto seriamente afectadas desproporcionalmente con la pandemia y con más dificultades para acceder a programas de comida o programas de ayuda federal.

Dijo que la situación es especialmente difícil para familias con niños, que no solo tuvieron que interrumpir su educación, sino porque los adultos evitan terminar el albergues porque el estado les puede quitar la custodia de sus hijos.

La doctora dijo que eso lo ve mucho en el caso de las familias latinas que comparten hasta 12 personas una sola habitación y un baño para evitar que las cuenten como personas sin hogar y les quiten a sus hijos.

Kushel comentó que es extremadamente dramático el pago de renta para miles de familias, porque eso es su verdadero soporte.

Para la abogada principal de vivienda en el Centro Occidental de Leyes y Pobreza, Nisha Vyas  reconoció que aunque haya control de rentas, no depende de los individuos sino de las circunstancias el pago de ellas, por lo que dijo que es tiempo de legislar una propuesta para evitar los desalojos.

Vyas quien está patrocinando en California un proyecto de ley estatal AB 1436 para pagar el alquiler adeudado, dijo que la mayoría de los inquilinos no tienen representación o defensa ante los desalojos por lo que los desalojos son fáciles. “Tienen 5 días para responder a las cortes”, mencionó.

Antes dijo que los desalojos se resuelven vía rápida (fast track) con casi el 60% de ellos resueltos en 40 días a favor de los arrendatarios y afectando en su mayoría a la comunidad latina e inmigrante.

Comentó que debido al Covid-19 las cortes están llevando a cabo audiencias de desalojo virtuales, afectando a los inquilinos que no hablan el lenguaje (inglés) o que tienen poco acceso a las nuevas tecnologías.

Buenos programas para gente sin hogar

Akash Kalia, dueño del Hotel Palms en Santa Rosa, California, piensa que debe haber una solución permanente para el acceso a la vivienda, independientemente de los programas que implemente el gobierno para los sin techo.

Desde el 2015 el hotel de Kalia con 104 unidades se convirtieron en vivienda permanente para veteranos y gente sin hogar que reciben además del alojamiento, comida, servicios de salud y también de entretenimiento.

El modelo que implementó Kaila en su hotel es un modelo que derivado de la pandemia lo implementó el estado de California bajo el nombre de RommKey, en donde las personas sin hogar viven, tienen las tres comidas y servicios en un hotel o motel que participa en el programa.

Ahora con muchos hoteles sin ocupar derivado de la pandemia para muchos convertir sus hoteles en refugios para desamparados o gente que parece del Covid-19, y que no tiene a dónde ir, ha sido un alivio porque reciben fondos del gobierno.

Así lo manifiesta Kaila quien dijo que los propietarios pueden salvar sus ingresos convirtiendo sus propiedades y dando un servicio social, porque no saben hasta que punto será afectado su sector y participar en estos proyecto es un increíble soporte para ellos aunque proyectos como Rommkey sea bueno por ahora.

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