Sistema educativo frente a grandes desafíos

* A punto de comenzar el año escolar, muchos de los distritos seguirán a distancia brindando educación en un intento de mantener a salvo a los alumnos del Covid-19.

Los Ángeles, Cal.- Al principio de la pandemia del Covid-19, la familia Estrada se enfrentaba a la difícil tarea de conseguir dos computadoras para sus dos hijos, Maya de 10 años, y Anancy de 9, ambos estudiantes de tercero y quinto grado, respectivamente, de una escuela localizada en el Este de Los Ángeles.

Los padres solo tienen una computadora en la casa y la ocupan para el trabajo.

“Para mi era difícil comprar más y con una sola, uno de mis hijos se quedaría sin educación a distancia”, comentó Jessica Estrada, madre de los pequeños quien vio una pequeña luz de esperanza cuando la escuela le suministró prestada una computadora para su hijo mayor Maya.

Pero la difícil situación no solo fue tener computadoras para cada uno de sus hijos, para Estrada, quien es trabajadora esencial en el área médica del hospital White Memorial, el problema también es poder tener a sus hijos enfocados con el aprendizaje en línea.

 “Si de por sí en persona no prestan al 100% de atención a los maestros, menos por Internet. Solo atienden unos momentos y en cuanto se desconectan ya no quieren saber nada más” dijo preocupada Estrada.

Sin embargo, Estrada opina que es mejor que sus hijos estén por el momento en casa seguros a que se puedan contagiar del Covid-19 en la escuela, pues ha visto como mucha gente latina no entiende la gravedad de la crisis sanitaria a la que nos enfrentamos.

Para el doctor Pedro Nogera, de la USC Rossier Escuela en Educación, los grupos de color, afroamericanos y latinos, son los más afectados en el tema no solo de salud sino también en el educativo por el acceso a los recursos que necesitan para su aprendizaje a distancia.

Nogera dijo durante una conferencia organizada por Ethinc Media Services, el pasado viernes 31 de julio, que miles de niños no tienen educación porque no tienen acceso a una computadora o Internet y que ahora el gobierno está presionando a las escuelas para abrir en el nuevo ciclo escolar.

“Hay un gran problema a través del país”, confió Nogera,  quien explicó que no hay los fondos para que las escuelas puedan abrir con seguridad, por lo que es bueno que muchas de las escuelas no abrirán en el próximo ciclo escolar.

Aunque Nogera reconoció que no es lo optimo, porque no es fácil adaptar los planes de estudio a un sistema en línea, pero el regreso a la escuela, tienen asegurarse que sea seguro para los estudiantes, indicó.

Lo ideal, dijo, es que los estudiantes puedan escribir con sus lápices en sus clases y que los distritos escolares tengan los recursos.

Y sobre los recursos comentó que se necesitan ejercer presión en los gigantes tecnológicos como Amazon y Facebook, que han hecho grandes fortunas durante la pandemia, para asistir a las familias con desventajas tecnológicas. “Es una responsabilidad moral”, la calificó.

Para el doctor Shaun R. Harper, director ejecutivo de la USC del Centro Raza y Equidad, las comunidades de color están enfrenando afectaciones mayores que el resto de la población desde la perdida de un familiar, conocido o vecino de la comunidad por la pandemia, por lo que se necesitan más recursos para ayudarla.

Indicó que esas comunidades se están exponiendo más y que se necesitan más PPI para afroamericanos, latinos e indígenas para empezar a acceder a mayor equidad, al igual que mayor acceso a Internet y wifi para las clases.

Harper dijo que no solo es proteger a los alumnos sino a todo el staff educativo, pero para eso se necesitan de un plan en el cual deben participar las comunidades.

A su vez, Mary Helen Immordino Yang, profesor en Educación Sicológica, sostuvo que hablar del tema de la educación es como destapar una caja de Pandora.

“No es fácil cuando se habla de estudiantes, maestros, etc. Se necesita más motivación todo el tiempo para mantenerlos y orientarlos en el trabajo”, comentó “especialmente ahora que el aprendizaje es poder”.

El director ejecutivo de la Escuela de Superintendentes (AASA en inglés), Dan Domenech, dijo que se necesita un paquete financiero de 200 mil millones de dólares para que se hable de reabrir las esuelas parcialmente con los protocolos de seguridad y sanidad, los paquetes de Protección Especial llamados (PPE) para los maestros y los autobuses escolares para que tengan menos niños. Por niño serían 490 dólares disponibles.

Comentó que la solución sería que el gobierno pusiera esos fondos, pero como entran en receso por el verano no saben cuándo estarán disponibles, aunque ya han enviado un escrito para empujar a los republicanos y demócratas para que lo hagan siendo el mejor plan el de los demócratas que habla de 175 mil millones para la reapertura, indicó.

Dommenech habló que inicialmente estados del sur del país entre ellos Florida, Georgia, Alabama, Arizona y Texas querían hacer las cosas de manera normal, sin distanciamiento social ni mascarillas, pero que el incremento de las tasas de infección los hicieron cambiar.

Eddie Valera, supervisor del Distrito 4 del condado de Tulare, dijo que se necesitan proyectos especiales por áreas por que no se puede empezar un aprendizaje a distancia con equidad sino se ven lo que las comunidades latinas y tradicionalmente desatendidas necesitan.

Ejemplificó que muchos de los niños de la comunidad de East Orosi no saben que es agua potable saliendo de un grifo, menos de tener acceso a Internet.

“Necesitaos reimaginar cómo serán las escuelas del futuro”, resumió Valero, quien en su distrito escolar han empezado a repartir computadoras y Ipads para los estudiantes de grado kinder a 12.

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