Olmos plasma en cinta ‘The Devil Has a Name’ crisis ambiental

Los Ángeles.-  Como director y actor, la leyenda del cine latino Edward Olmos estrena este 16 de octubre en cines, digital y VOD la cinta “The Devil Has a Name”, que cuenta la avaricia de corporaciones que contaminan el agua y la amenaza del cambio climático

Ademas de Olmos, la cinta es protagoniza por David Strathairn, Kate Bosworth, Martin Sheen y Alfred Molina

La película cuenta la historia de un agricultor Fred Stern (David Strathain), viudo, arruinado y a la deriva, que encuentra un nuevo propósito en la vida cuando se entera de que una compañía multinacional de petróleo ha estado contaminándole el agua. Pero cuando su cruzada contra el poder salta de los tribunales a su vida personal, Fred tendrá que encontrar la manera de impedir que su granja, familia y sueños se vean arruinados. 

Inspirada en hechos bizarros y reales, “The Devil Has a Name” desvela la cultura de la avaricia que corrompe a la América Corporativa, desde el mar hasta el mar contaminado.  

“Lo que le está sucediendo a nuestro mundo, lo que estamos dejando que suceda, es nada menos que una tragedia. Sé que es fácil sentirse impotente para detenerlo, y es aún más fácil negar que está sucediendo. Pero al final del día, debemos enfrentar el hecho de que nadie más va a detener el cambio climático; nadie más va a curar esta Tierra. Solo depende de nosotros”, manifestó Olmos en sus notas de producción.

‘The Devil Has a Name’ resalta uno de los muchos lados humanos de esta titánica crisis global. 

“El agua de un agricultor está contaminada. Los contaminadores lo encubren, son descubiertos y, a pesar de los esfuerzos del agricultor, escapan en gran medida a la justicia. El agricultor puede beneficiarse un poco al final, pero solo porque sirve a los intereses del contaminador” añadió.

Olmos dijo que historias como esta deben contarse porque a las personas que de alguna manera aún no están convencidas de la amenaza existencial del cambio climático se les debe mostrar la amenaza personal que representa la contaminación corporativa. 

“Si The Devil Has a Name te hace pensar dos veces sobre estas corporaciones y dónde están realmente sus intereses, si te hace sentir empatía por la víctima más que por el acusado, si te hace pensar que todo esto podría llevarse a cabo de una manera más justa, más limpia, de manera más amable, entonces mi trabajo y el trabajo de nuestro increíble elenco y equipo ha valido la pena”, dijo Olmos.

Explicó que el equipo de producción se propuso a contar el lado humano de la depredación y la contaminación corporativas. 

“Nuestra historia fue pequeña. pero nuestra intención es enorme. Si podemos lograr que todos estén de acuerdo en que nadie debería envenenar el agua, destruir el trabajo de su vida o amenazar su reputación para que una empresa se ahorre un dólar, entonces seguramente podremos lograr que estén de acuerdo en que contaminar todo nuestro planeta para el por conveniencia es un acto indigno de la humanidad”, vanadio.

El cineasta agradeció a todos quienes colaboraron en la película que se filmo en los huertos de almendros y campos petroleros Del Valle Central, en California.