Editorial Almadia sigue transformándose y mejorando para sus lectores durante 15 años

Oax.- Internarse en el laberinto de los libros es soñar una realidad en medio de la iluminación que cada autor nos da sobre su vida, sus vivencias, sus pesares y sinsabores  además de la alegría por el vivir diario y sobre todo, porque podemos entender sus sentimientos que transmite a través de la palabra escrita.

Sin embargo, que sería de los escritores de renombre o novatos sin la presencia de las editoriales que cada día imprimen en papel sus pensamientos y que quedan como legado en las bibliotecas que las siguientes generaciones hurgaran, con avidez en muchos casos, para poder alimentarse y retroalimentarse haciéndose  más prolíficos  a fuerza de ler y releer a quienes ya no están o están en otros lugares del  mundo.

La editorial Almadia ha suplido esa necesidad de conservar las letras, porque las palabras se las lleva el viento, y a lo largo de estos años, 15 para ser exactos, porque  iniciaron sus actividades en Oaxaca en el año 2005,  el  catálogo que actualmente tienen  se ha ido construyendo con libros de narrativa, poesía, ensayo, crónica e ilustración, que suman más de trescientos títulos: una colección diversa donde dialogan  autores de trayectoria consolidada, con escritores jóvenes de México, Latinoamérica, y países como Angola, Mozambique, Sudáfrica, Finlandia, Francia, España, EUA o Canadá.

Todos ellos son libros que nos gustan y conmueven, que nos hacen cuestionar el mundo, pero también disfrutarlo e imaginar sus infinitas posibilidades, esta  lista de publicaciones está integrada por obras que nos confirman que editar, publicar y compartir libros es una labor tan bella como importante.

La fiesta pudo ser en grande como se acostumbra en Oaxaca, con calenda, bailes, marmotas, mezcal y cohetes, pero la pandemia y la situación crítica que ha enfrentado la comunidad editorial en México acallo esos deseos que siguen reprimidos y que tal vez en el próximo año se pueda realizar, para sacarse la espinita como se dice coloquialmente.

Pero  el corazón de Almadía es grande y late fuerte, y  la amistad y el compromiso, los autores, el entusiasmo y la convicción de todo el equipo de trabajo, el cariño incondicional de todos nosotros  los lectores, así como la complicidad solidaria con otras editoriales y librerías, hacen que hoy Almadía haya cumplido el anhelo de  lo que siempre ha querido ser: una casa.

Como respuesta a estos meses de incertidumbre, la editorial Almadia, además de establecer alianzas urgentes y valiosas con colegas del gremio, ha cambiado la imagen de sus libros, las camisas y el suaje se han ido, pero conservan el colorido, la frescura y, sobre todo, su  principal objetivo: que cada libro sea un regalo para el lector.

Ahora los forros de los  libros tienen pasta dura, porque tienen la meta de  hacer libros más resistentes para afrontar juntos, escritor, editorial y lector,  los tiempos que vienen.

Cada libro tiene una personalidad y un diseño único, que lo hace especial ante la oferta literaria. Para cada libro, una voz, y para cada lector un tema aunque nos perdamos en laberinto, no de la soledad sino del acompañamiento constante de diversas voces del pasado y del presente que diariamente nos motivan a seguir leyendo hasta llegar al gusto por las letras.

Editorial Almandia sigue más vigente que nunca a sus 15 años.